JOSEFINAS EN PERÚ
Hay mucha vida y posibilidades de inserción y de inculturar nuestro Carisma: Nuestros servicios de presencia y ayuda comienzan a hacerse cada vez más fuertes en medio del pueblo que sufre.
Pero las Hnas. no se conforman con estar en Lima, es necesario fundar en la selva una Comunidad de misión y se ponen en búsqueda, ya que ese fue el objetivo de venir a estas tierras. Después de algunos recorridos por Jaén y el Valle de la Chira – Piura – les entusiasmó la misión de Santa Rosa entre las montañas y el Río Marañón por la carretera de la selva amazónica. El Espíritu les tocó el corazón y les movió la inteligencia y los pies porque desde este momento Santa Rosa y sus Caseríos se convirtieron en el lugar de nuestro trabajo misionero.
Para poder realizar esta misión llegan Hnas. de Chile y de España para trabajar juntas por el Reino. También comienza el primer grupo de Aspirantes y postulantes peruanas y así se da comienzo a la Misión en la Navidad de 1994.
Con esta nueva presencia, las Hnas han podido realizar las tareas pastorales y de promoción humana:
- Atención religiosa a Santa Rosa y a sus 46 Caseríos.
- Consultorio y Promotores de salud.
- Promoción de la mujer.
- Educación en la fe y en la solidaridad.
- Realización de proyectos solidarios.
Se ha construido una Casa Pastoral con el fin de acoger a los Catequistas y personas que quieran encontrarse con Dios y también para hacer Jornadas.
En 1996, la Casa de Formación de Lima, se hace pequeña por el aumento de Formandas, y es necesario construir en el Callao la Casa de Formación. Se construye también un Consultorio y una Capilla con culto público. Así podemos inculturarnos un poco más en la realidad de este pueblo pobre, para hacer con ellos una Comunidad Formativa, un camino de liberación y de crecimiento humano y cristiano. Se comparten diferentes culturas y cada una se enriquece en la diversidad desde que en el 2000 la Casa se convierte en Noviciado LatinoAmericano.
En 1997 crecen nuestros deseos de hacernos presente en medio de las necesidades de nuestro pueblo. Damos respuesta a un reto de la realidad en la que trabajamos: niñas en situación de abandono unas y otras ante el peligro de abusos de los adultos con quienes conviven. Se comienza a trabajar con ellas el 3 de Noviembre, fiesta de S. Martín de Porres, Santo peruano que dio cobijo a pobres y enfermos.
